Inglés para el trabajo: frases y situaciones reales que sí usarás
Aprender inglés para el trabajo no va de recitar tiempos verbales. Va de salir airoso en situaciones reales: una reunión, un email, una llamada inesperada. El inglés laboral es funcional, directo y bastante menos complicado de lo que parece.
Vamos a lo útil.
Reuniones: intervenir sin miedo
No hace falta hablar mucho, sino hablar claro. Estas frases funcionan en casi cualquier reunión:
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Can I add something here?
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From my point of view…
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I agree with that, but…
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Just to clarify…
Son muletas lingüísticas. Úsalas sin culpa.
Emails profesionales: menos es más
El inglés laboral es directo. Nada de rodeos eternos.
Para empezar:
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I hope you’re doing well.
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I’m writing to follow up on…
Para pedir algo:
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Could you please send me…
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Would it be possible to…?
Para cerrar:
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Let me know if you need anything else.
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Looking forward to your reply.
Simple, educado y eficaz.
Llamadas y videollamadas: ganar tiempo
El mayor miedo suele ser entender al otro. Estas frases te dan margen:
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Sorry, could you repeat that?
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The connection isn’t very clear.
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Let me check that and get back to you.
Pedir que repitan no es un fallo, es profesional.
Presentaciones: estructura antes que brillo
Una presentación clara vale más que un vocabulario espectacular.
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Today I’m going to talk about…
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First, let’s look at…
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As you can see on this slide…
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To sum up…
Si dominas estas frases, el resto fluye.
Resolver problemas (la vida real)
Aquí es donde el inglés se vuelve imprescindible:
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There seems to be an issue with…
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We’re working on a solution.
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This was not what we agreed on.
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Let’s find a way to fix this.
Comunicar problemas con calma transmite control, incluso con errores.
El error más común: intentar sonar “demasiado bien”
Muchos profesionales saben inglés, pero no se atreven a usarlo por miedo a equivocarse.
En el trabajo, lo importante es:
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ser claro
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ser educado
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ser resolutivo
El acento perfecto no paga facturas. La comunicación, sí.
En resumen
El inglés laboral se basa en:
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frases reutilizables
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estructuras claras
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seguridad al hablar
No necesitas todo el idioma. Necesitas el idioma justo para tu día a día.
Y cuando empiezas a usarlo así, deja de ser un obstáculo… y se convierte en una herramienta real.